martes, 07 de septiembre de 2010  
 
 
 


San Juan Bautista
Bandera
Escudo
Estrella
Himno

 
 
Estrella
sábado, 31 de mayo de 2008
 

FE.
Simbolizada por la punta de la estrella que sube de la tierra al cielo como la escala de Jacob, para ponernos en contacto con Dios. Es la luz recibida en el bautismo que se proyecta hasta la eternidad. Nos hace ver que la vida tiene un destino: Construir el reino de Cristo que es justicia y amor.  Nos hace creer en el hombre, en nuestros valores, en la sociedad, en el mundo creado por el Ser Absoluto: Dios. La Fe no ve imposibles, no se detiene ante nada, es capaz de superar cualquier obstáculo. Le da sentido y objetivo a la vida.

FRATERNIDAD.
Simbolizada por la punta que se pierde en el horizonte infinito, como queriendo encender a todos los seres humanos por el amor, la hermandad y la solidaridad. Es la mano que se extiende en plan de franca igualdad, para compartir con los demás los bienes, la alegría las penas los talentos. La fraternidad es exigente, pues hay que amar al prójimo como así mismo; tan fácil decirlo como difícil practicarlo. Exige apertura, diálogo, amistad y hermandad, donde impere el amor al prójimo, la tolerancia y ante todo el Respeto por unos y por otros sin discriminación alguna,

JUSTICIA.
Es el otro brazo que equilibra y da estabilidad humana. No es el acto de juzgar, sino de amar. Es actuar en forma natural, equilibrada y razonable. Es dar a cada uno lo suyo, «Dar al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios». No se puede ser justo cuando no se es humano. Es respetar los derechos de cada uno. Se es justo cuando se escucha el clamor de los que tienen menos. Cuando se lucha sin pánico y se pone el valor como si todo dependiera de nosotros. Cuando se evita el despilfarro, el lujo, la moda.

COMPROMISO.
La punta se dirige hacia abajo porque Jesús se hace con el hombre que vive en la tierra, que vive al lado nuestro y es donde Dios se manifiesta. El compromiso adquirido en el bautismo nos relaciona con Dios y con los hombres, Es la voluntad de poner todas las fuerzas y el pensamiento al servicio de la causa de Dios y del hombre. El compromiso nos hace tomar conciencia clara y reflexiva de la situación social en la que se vive; nos hace obrar, como si estuviésemos seguros de lograrlo, conociendo a la vez el riesgo que se corre. Comprometerse es firmar una letra en blanco con Dios, sabiendo, que nunca se dejará de escribir en ella. En nuestra época se habla mucho de compromiso, pero no hay coherencia entre teoría y praxis. El cristiano compromete libremente su destino. El Lasallista comprometido actúa como ser vivo y no como depósito muerto. «Que tu vida no sea una vida estéril».

SERVICIO.
Es la última punta de nuestra estrella que completa el equilibrio. Se han puesto los dos pies en el suelo para afirmarla; se ha extendido los brazos y se ha erguido la cabeza, para que sea un todo armónico. El servicio es darse sin esperar recompensa. «Yo no vine a ser servido sino a servir». «Porque el Señor a puesto la mira en el humilde siervo suyo». «Nadie tiene amor más grande que el que da su vida por sus amigos». El servicio es disponibilidad, es ofrecimiento para ayudar a otro. Destierra el egoísmo para sacrificarse por los demás. «Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida». «Él se va realizando en cuanto se va entregando», «La medida de capacidad de un hombre es su capacidad de entrega». «Dar sin amar es una ofensa». «La vida no se nos da, la merecemos dándola».

Modificado el ( martes, 26 de mayo de 2009 )
 
 
 
 
     

Colegio de la Salle Zipaquirá - 2008
Copyright © www.unoycero.edu.co


Para una mejor visualización sugerimos: FLASH V.9 1024 x 768